lunes, octubre 31, 2005

Osteosarcoma


La sala de operaciones se llenó de un olor nauseabundo. El desague mas hediondo sería aroma a rosas en comparación a lo que se aspiraba. Sobre la mesa yace Carlos, 18 años, con una vida trunca, sin el brazo izquierdo, con un enorme tumor, del tamaño de una pelota de basquetbol incrustada sobre su hombro. La monstruosa pelota, de color negro azulado, con hilos verdosos corriendo como carreteras dispuestas al azar sobre la maciza topografia se ven interrumpidas por hilos de sangre, innumerables, y otras secresiones, semejantes a pus que empapan los vendajes y son responsables por la pestilencia que a mas de uno llama a nausea que se contiene con seria dificultad.

-Osteosarcoma- pronuncia el medico a traves de su mascara que se humedece con las gotas de saliva que salen de su boca. Osteosarcoma, el mas rápido y grave de los cánceres que pueden afectar a un joven...Cancer a los huesos.

Seis meses atras Carlos fué a su médico a consultar por el 'bulto' que le habia salido bajo la axila. Luego del examen, al darse cuenta que lo que se estaba palpando era duro, inmóvil, y que se pegaba a la piel, su médico le recomendó que visitara otro galeno.

El diagnóstico fué inmediato, tan pronto como se vieron los resultados de los examenes. Se procedió a extirpar todo el brazo, en la esperanza de detenerlo. Cómo se le dice a un muchacho de 18 años, basquetbolista, que debe perder su brazo? Con la ilusión de conservar la vida, aceptó.

El seguro no cubre procedimientos ni tratamiento para ésta rara enfermedad. El padre gasta los ahorros de la familia, vende las cosas de valor, en la esperanza de que su único hijo varon, la esperanza de continuar el apellido, pudiera ganar la batalla. Los meses pasan, con los quimioterápicos, con los productos "garantizados" que venden por internet y que "curan" todo tipo de cancer. Con el paso de las semanas, sobre el hombro, sigue creciendo el tumor.

-Doctor, por favor, no me mueva, duele mucho- le dice al cirujano que está simplemente limpiando el area de sangre y secresiones. Es una limpieza en quirofano, a pesar de la anestesia aplicada, duele.

-Por favor...- clama con lagrimas corriendo por sus mejillas, -por favor, ruegue a Dios que me recoja, no soporto seguir viviendo-

Los ojos de las enfermeras, enmarcados por sus gorros y la mascarilla se entrecruzan y conversan silenciosos, comentando que se debe detener al padre en su gasto, que hay una familia que mantener y que esta lucha ya se perdió, se perdió desde el inicio...

2 comentarios:

Emisiones Nocturnas dijo...

Que terrible.. me emocioné mucho leyendo el relato... que pena que alguien tan joven con todas las ilusiones de vida termine sus días apabullado por su propio cuerpo... realmente lamentable.

Francisco Morato dijo...

Mais uma historia triste...a tua sensibilidade faz-me comover, sinto as degraças e recordo casos que conheço...a vida é assim e nós não sabemos agradecer a sua normalidade, parece que só acontece aos outros. Mas não estamos livres de viver tambem uma desgraça, e isso não devemos esquecer.