martes, noviembre 15, 2005

Carta


Rosa ha escrito después de tiempo. Uno de sus hijos, un muchachito de 14 años la visita en su departamento cada que puede y hace las tareas con ella. Le ha pedido que no abandone el pueblo donde viven y que lo vea crecer. La soledad que ha ido aumentando después de su divorcio lo invade todo, y ya tenia las maletas hechas, llenas de nada importante, ropa nueva, no fotografias, ningun recuerdo que la ate al pasado, porque habia decidido vivir "su vida". Integrarse a la gran ciudad y ser una gota de agua dentro de la tina, donde nadie se percate de ella, pero que pueda ser feliz, si acaso encontrar nuevamente con quien serlo.

El ticket del avion en la mano, programado para el proximo domingo, y la voz de su hijo que ahora vuelve a timbrar dentro de sus oidos pidiendole que se quede.

Volver a la rutina de pueblo chico? Sus clases de maestra durante las mañanas, paseo en bicicleta a lo largo de la playa en las tardes, tomar un jugo en la misma tienda antes de irse a la casa para leer un libro mientras escucha musica, ó ver algunas de sus series preferidas en el cable, responder las llamadas de telefono de los padres de familia que buscan una evaluacióm rápida del desempeño de sus hijos, ir al pub de su amiga los fines de semana y cantar, cantar no porque gane dinero sino porque tiene buena voz y los aplausos todavía la hacen temblar. Dejar de lado sus ansias de libertad? de caminar, de conocer, de vivir, de experimentar, de volver a sentir nuevas sábanas en nuevos dormitorios, nuevos brazos que aprieten...y que protejan, nuevo aliento sobre su boca, nuevos aromas en nuevos cuellos, nuevas manos que electricen al rozar, nuevas nubes que alcanzar con nuevos fuegos artificales estallando dentro de su cabeza, multicolores, en orgasmos ya casi olvidados...

A veces...el ser madre pesa mas que el ser mujer.

2 comentarios:

Francisco Morato dijo...

É verdade que muitas vezes ser Mãe pesa mais do que ser Mulher, mas Rosa tem todo o direito a encontrar uma nova vida para vivê-la intensamente fora do seu pequeno pueblo...os filhos por vezes não entendem a necessidade da sua Mãe divorciada encontrar um novo rumo...é de facto problemático...um belo texto que nos deixa a reflectir sobre as curvas da vida.

Manu dijo...

Que no te quepa duda de ello, y es que yo creo que las madres están hechas de algo especial.