
De alguna manera nos asustamos quienes ya tenemos años a cuestas sobre la mas remota posibilidad de "volver a empezar". A veces, sin embargo, la vida nos golpea de tal manera que se hace difícil no contemplar la posibilidad y aferrarse a ella con uñas y dientes.
Volver a empezar en el amor, por ejemplo. Mucha gente encuentra su "zona de comfort" aún en el maltrato, la violencia, el abuso y se decide por continuar en un "status quo" sin alterar en nada su desgraciada vida, poniendo en Dios la responsabilidad del presente y aún cargando con El una cuenta que esperan cobrar en el futuro cuando ya no esten aqui. Aplican las bienaventuranzas de manera poco apropiada. Ya Rocio Durcal cantaba las palabras de Juan Gabriel "...es verdad que la costumbre es mas fuerte que el amor".
Volver a empezar en el trabajo. La crisis que vivimos en USA está obligando a nuevos inicios. Veía en la televisión ejemplos de "Trabajos de Supervivencia", donde un gerente de una empresa quebrada por las circunstancias, con $75,000 de ingreso anual, aceptó un trabajo de limpieza para seguir sobreviviendo. Apagué la televisión para no seguir viendo los demás casos. Demasiado deprimente. Sin embargo, se puede ser innovador y ofrecer nuevos servicios que puedan ser hoy necesitados. Un ejemplo positivo es la empresa de galletas Mrs. Fields que nació en la ultima depresion, por mencionar un boton.
Cuando el volver a empezar es voluntario y conciente, la sangre fluye con energia y los musculos se mueven con mas vigor. El corazon canta en regocijo y el cerebro otorga mil razones para que todo salga mejor. Los nuevos inicios traen el frescor de la juventud, el arrojo y la osadía ya olvidados. Los nuevos inicios nunca son un problema.
